Problemas sociales vs Problemas matemáticos
Curso 2016-2017

Alumno/a:
Ana Olivares Carrión
Tutor/a:
Catalina Ayala Molina
Resumen
La resolución de problemas está adquiriendo en la educación una creciente importancia. Cada vez aparecen en ella más problemas que no se pueden resolver de manera mecánica, como muchos estamos acostumbrados, sino que es necesario pensar y decidir la manera de afrontarlos. Además la resolución de problemas es una de las competencias más importantes descritas en el ámbito de organización educativa llamado Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), implantado en España, junto con 28 países más, en 1999. En él se dice que, al finalizar una carrera, los estudiantes deben tener, tanto los conocimientos de la misma, como habilidades sociales, cognitivas, meta-cognitivas y afectivas (formación competencial), esenciales para la resolución de problemas que puedan surgir en el ámbito laboral o social.
Estos problemas pueden ser problemas de la vida común (problemas sociales) o problemas propuestos en clase. Estos últimos pueden ser de muchos tipos, pero, bajo mi punto de vista, los más significativos y en los que más fácilmente se puede estudiar la forma de resolverlos son los problemas matemáticos.
Por esto decidimos interesarnos por estas dos clases de problemas y las formas de resolverlos. Observamos que, aunque la resolución de estos dos tipos de problemas es competencia de dos tipos de inteligencias diferentes (Inteligencia socio-emocional e inteligencia matemática), tal como dice Gardner en su libro Inteligencias Múltiples, la descripción del proceso de resolución de problemas que los diferentes autores han escrito sobre alguno de estos dos ámbitos, es muy similar en problemas sociales y en matemáticos.
Así fue como se nos ocurrió que podría haber una relación entre la capacidad de las personas para resolver problemas sociales y problemas matemáticos, independientemente de que pertenezcan a inteligencias diferentes.
Este trabajo de investigación pretende averiguar si esta relación existe evaluando estas capacidades por separado y comparando resultados en alumnos de bachillerato del instituto IES infanta Elena.
Las dificultades que tuvimos en la investigación fueron las propias de toda investigación que se base en encuestas, pues es necesaria la colaboración de personas específicas para realizarla, en nuestro caso, de un cierto número de alumnos y alumnas de bachillerato del IES Infanta Elena. Esto fue más difícil en nuestra investigación ya que pocos alumnos estaban dispuestos a realizar una especie de examen matemático adicional. Sin embargo, tras explicarles que no puntuaba para su nota, que era de forma anónima y pedirles que lo hicieran de la mejor forma posible, conseguimos finalmente la colaboración de la muestra calculada.
Por otra parte la elaboración del test matemático fue complicada ya que cada problema tenía que estar orientado hacia una estrategia determinada, debía ser muy claro en la redacción y tener el grado de dificultad adecuado.
No obstante, lo más complicado para mí fue la utilización de conceptos estadísticos que no había oído antes o que no había utilizado hasta ahora, pues tuve que comprenderlos muy bien para poder utilizarlos de forma adecuada.