Movilidad limitada: barreras arquitectónicas en la localidad de Jumilla

Curso 2016-2017

edificios

Alumno/a:

Dionisio Guardiola González

Tutor/a:

Fulgencio García Gómez

Resumen



Son muchas las ocasiones en las que nos preguntamos porque somos diferentes a los demás, por qué no podemos ser como los demás quieren que seamos, por qué no podemos parecernos más o menos a unas personas u otras… etc. Sin embargo, en nuestra sociedad, hay un grupo de personas los cuales (en algunos casos), viven plenamente su vida ya que, se aceptan tal y como son y en muchas ocasiones, esas personas están afectadas de minusvalías físicas, o psíquicas.

Lo que quiero intentar explicar, es que las personas que más razones tienen para quejarse de la vida que les ha tocado vivir, muchas veces la aceptan con resignación y solo se preocupan de los demás y, en mi opinión, es alguien que nadie en su sano juicio haría sin esperar beneficios a cambio ya que nuestra sociedad tendería a pensar “pues vaya un tonto, que pa’ trabajar de gratis…”.

Pues sí, nos guste o no las cosas son así, y siempre han sido así y solo está en nuestras manos el cambiarlas a bien, o a mal. Hace años, los minusválidos eran la basura que sobraba en las casas, sus familiares los encerraban y no les dejaban salir ya que para las familias solo suponía una boca más que alimentar y que no ofrecía nada a cambio de ello, lo que ahora llamamos una “mascota” sí, suena muy despectivo, pero era incluso peor el trato que estás personas recibían en sus propios hogares sin tener culpa de sus problemas.

En muchas ocasiones, decimos que nos ponemos en la piel de los demás, que intentamos pensar en cómo se sentiría otra persona si hiciera una cosa u otra. Pues bien, siento decirte que eso es inútil. Nunca podrás conocer la sensación de algo sobre lo cual no has tenido una experiencia antes y, para ello, la experiencia no tiene porqué ser agradable del mismo que se dice que: “Un negro de África no tiene idea del sabor del vino”, ya que este nunca lo ha probado y por lo tanto no ha tenido experiencia de ello.

En resumidas palabras, creo que deberíamos de dejar de hablar tanto y actuar más. Los cambios en la sociedad no vienen solo por firmas papeles y llegar a acuerdos con otras personas. Tampoco vienen facilitando los accesos a los demás. Creo, que lo mejor que podemos hacer por los demás es ofrecernos nosotros mismos sin buscar beneficios y solo de ese modo, podremos llegar a tratarnos y vernos todos como iguales.