Bivalvos, las depuradoras del mar

Curso 2016-2017

edificios

Alumno/a:

María Jesús Bleda Cruz

Tutor/a:

Joaquín Patricio Gómez Manuel

Resumen

En el proyecto titulado “Bivalvos las depuradoras del mar. Bivalvos como bioindicadores”, valoramos el uso de bivalvos como posibles bioindicadores, comparamos diferentes especies como posibles bioindicadores y comprobamos su capacidad filtrante por masa fresca y superficie branquial.

Para realizar estos objetivos que nos proponemos tenemos que saber qué es la contaminación y que hay tres tipos: terrestre, atmosférica y marina. Al estudiar los bivalvos, que son buenos organismos bioindicadores debido a su tipo de alimentación y a su vida sésil, nos centramos en la contaminación marina y en sus principales contaminantes. Los organismos bioindicadores son aquellos que nos indican las condiciones del medio en el que habitan y se utilizan en diversidad de estudios de contaminación; en el caso de los bivalvos su alimentación por filtrado, su larga vida y el ser animales sésiles son atributos que los convierten, a priori, en buenos candidatos como indicadores.

La metodología ha consistido en calcular la capacidad filtrante de diferentes especies de bivalvos; para ello hemos utilizado disoluciones de azul de metileno en agua de mar y hemos calculado la velocidad de aclarado de este colorante vital por filtrado en cuatro especies de bivalvos (mejillones, chirlas, almejas y ostras). Las concentraciones iniciales y finales se obtuvieron por colorimetría, para ello previamente se construyó una recta de regresión a partir de medidas de transmitancia y concentración de colorante conocidas. Esta recta nos permite obtener una ecuación que nos facilita calcular concentraciones a partir de la medida de transmitancias utilizando un colorímetro. De cada individuo utilizado se pesa su masa fresca y se mide la superficie branquial.

Tras realizar las experiencias y calcular los volúmenes filtrados al 100% por cada especie, el volumen filtrado por branquia y el filtrado por gramo de masa fresca obtenemos que las chirlas poseen la mayor tasa filtradora, seguida de las almejas, las ostras y por último los mejillones. Comprobamos la elevada capacidad filtrante de los bivalvos y concluimos que las ostras, pese a estar en tercera posición respecto a su capacidad filtrante posiblemente sean los mejores bioindicadores debido a su nula capacidad de escape de los medios contaminados frente a las otras especies consideradas.